El diario de un outsider residente en los arrabales del trimundo

lunes, 10 de septiembre de 2012

A veces es difícil

A por el sexto tri de la temporada
A veces es difícil seguir con todo esto -ya sabéis, que si compatibilizar la constancia en los entrenos con la vida "real" y con el trabajo, que si andar con prisas todos los días, que si ajustar horarios, que si cuidar la alimentación y tener escasa vida social, que si madrugar los sábados y domingos, que si explicarse a uno mismo el por qué de todo esto. La semana pasada ha sido mentalmente dura, quizás la más dura desde que empecé la preparación para Cabo de Gata: la apoteósica vuelta al trabajo, la vuelta a Almería, el encontrarme un poco fuera de sitio, el pensar en un mar lleno de olas que me arruine mi primer media distancia, las pocas ganas de entrenar, el cansancio acumulado han tenido la culpa -en fin, un momento difícil, una crisis de ánimo y motivación,  de esas que hacen que calzarse las zapas o coger los aperos de la piscina y meterlos en la  mochila sean un mundo. Pero claro, a grandes crisis de motivación, grandes bofetadas contra las tonterías: y es que no hay como inscribirse casi por accidente en una prueba para volver a tener las cosas claras. El domingo que viene haré mi sexto tri de la temporada,  el SERTRI de Málaga, un sprint que me servirá para probar cómo voy y que jugaré como entreno con súper-chispa (tampoco lo puedo jugar como nada más, juas)
Claro que, además de esa inscripción improvisada, la crisis se ha ido medio resolviendo por otras cuestiones. Al final me salió una semana de  12 horas 10' de entrenamiento, que, para estar con el rabo entre las piernas, no está nada mal. Viendo ese número, ayer por la tarde me animé bastante -los números son meros dígitos, pero cómo animan a veces. Y, por supuesto, también me animé pensando en la facilidad con que me salen series de 2000 a ritmo controlado a alrededor de 4'15'' sin que se me arrugue la camiseta. Y, cómo no: las dos cartas que tenía la semana en la manga también contribuyeron a darme un chute extra de vuelta a la motivación y a la ilusión: dos salidas en bici en grupo, subiditas de kilómetros y con cierta exigencia, dos salidas que fui capaz de aguantar (a ratos apretando, y mucho, los dientes) y que me vinieron a decir que el trabajo de este verano, mi ejercicio de estoicismo por la SG500, ha servido para algo. Bueno, pues así, a punto de entrar en otra semana más de entrenamiento y de crecimiento, nos quedamos hoy.

2 comentarios:

  1. David, tengo una teoría para tu cansancio acumulado: te estás pegando unos tutes del copón. Y si encima sacas 10h en una semana "floja"... Seguro que el 21 de octubre todo cobra sentido. Nos vemos en La Manga

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  2. Pues sí, supongo que es eso, Antonio -no puedo decir que no esté entrenando :-)) Me alegro de leerte. Nos vemos en La Manga!

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