El diario de un outsider residente en los arrabales del trimundo

jueves, 7 de abril de 2011

Una de intriga: XXI Media Maratón Ciudad de Málaga

Hoy toca presentar el argumento de una de intriga. La película es el sexto remake sobre la Media de Málaga, así que el argumento está ya un poco manido -el protagonista se dispone a acudir a su cita anual con el citado evento deportivo, una carrera donde, en los últimos años, siempre ha ido bajando su MMP en Media Maratón. Por resumir la trama un poco, el protagonista acude a la cita con sus dudas habituales y una cierta desgana. Le pasa en casi todas las carreras; aunque sabe que nunca ganará ninguna, tiene un cierto nudo en el estómago, llámese nervios o miedo escénico. En cualquier caso, ya conocéis al protagonista: competitivo donde los haya y con mucho pundonor en esto de la actividad física y la mejora de tiempos. Hace tiempo comprendió que esto de las carreras consiste en ganarse a uno mismo. Y como siempre ha conseguido ganarse a sí mismo en Málaga, es natural que afronte esta sexta media malagueña con bastante aprensión: el miedo a no conseguir su rito anual, el miedo al día en que las MMP se estancarán y no mejorarán, el miedo a que las últimas semanas de entrenamientos no hayan podido ser todo lo buenas que él hubiera querido... El tema de siempre -los días de aquí al domingo son previsibles; esta tarde el protagonista intentará hacer una salida de 8 kms (si el viento de levante lo permite); mañana viernes, reposo y tranquilidad; el sábado, viaje a Málaga y recogida de dorsal y una crisis deportiva-existencial tremenda ("qué pocas ganas de correr mañana", es lo que irá pensando y diciendo durante todo el día). Espero que el domingo pase lo de siempre: nervios mañaneros, estadio, calentamiento, las rutinas de siempre y, una vez que suene el pistoletazo de salida, se le quitarán todas las perezas y todas las dudas. Irá a por ello y volverá a darse cuenta de lo mágico que es correr una media maratón, su distancia favorita. La intriga está servida, ¿conseguirá mejorar su tiempo o no? La solución, el domingo en los mejores cines...

domingo, 3 de abril de 2011

La semana de la decisión y de los buenos entrenos...

Pues ya está. Por fin he dado el paso que pondrá al eterno aspirante a triatleta en la tesitura de convertirse en triatleta de verdad. Tras meses y meses de pensar, meditar, leer, fanfarronear, triatlonear e imaginar, ayer me inscribí al Triatlón Ciudad de Almería. Así que el próximo 19 de junio tendré que coger el toro por los cuernos y hacer, por fin, lo que tantas veces me he imaginado haciendo. Bueno, con lo pesado que soy, quedan muchas entradas en las que iré actualizando mis movidas mentales y mis entrenamientos y mis dudas y mis progresos (eso espero) en el agua... Por cierto, muchas gracias a quienes me habéis animado a decidirme y a dejar de dudar...
Por lo demás, esta semana, además de tomar la gran decisión (cómo me gusta exagerar las cosas), me he dedicado a intentar hacer una buena semana de entrenamientos de cara a la Media de Málaga del domingo que viene... Después del trancazo y los antibióticos y la frustración, llegó la mala leche y el querer comprobar si la forma seguía ahí. Al final, me queda la duda de si me he pasado en kilómetros en una semana en que ya tendría que haber estado metiéndome en la dinámica del tapering. No sé; el caso es que he vuelto a disfrutar con los entrenos rápidos y me ha gustado comprobar que el cuerpo y la mente me aguantaban el juego. Algunos entrenamientos, en concreto la pirámide de fartlek de ayer, van un poco fuera de tiempo: no creo que a ocho días de un evento un trabajo de velocidad vaya a tener mucho efecto en los resultados; pero también hay que valorar los efectos positivos en la mente, ¿no? Después de todo, supongo que lo del deporte amateur debe tener una buena dosis de dejarse llevar y de intuición y, sobre todo, de disfrute. Y si esta semana me apetecía meter tres sesiones de velocidad, pues allá penas... Peor sería tener que hacer sesiones de velocidad y no tener ganas...
Por si a alguien le interesa, aquí está el resumen de la semana -un total de 61 kms de carrera a pie y 5800 metros de piscina en diez sesiones, seis de pie y cuatro de piscina (los kilómetros de bici urbana ni los cuento, no merece la pena). Bueno, creo que no está mal del todo:
Lunes: descanso
Martes: 1150 metros de piscina con malísimas sensaciones y 8 kms a pie a 4'57''
Miércoles: 1300 metros de técnica con el monitor y 5 kms a ritmo intenso constante a 3'52''
Jueves: 1550 metros (técnica y nado normal) y 10 kms ritmo progresivo a 4'05'' de promedio
Viernes: 9 kms recuperación a 4'57''
Sábado: 1800 metros (técnica y nado normal con buenas sensaciones) y 12 kms pirámide de fartlek a 4'14'' de promedio
Domingo: tirada larga de 17 kms a 4'58''
Como otras semanas, la posibilidad de salir ayer sábado con la gente de la Peña de la Rotonda quedó postergada para mejor ocasión... Tras la Media de Málaga, debo dejar sesiones de carrera a pie y toca empezar a engancharme a la bici como un poseso.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Vuelta a la velocidad: probando, probando, y salvando los muebles

Tras días de no valer ni para asomarme a la balsa (expresión almeriense donde las haya), tras días de querer y no poder, tras días de stress de todos los estilos, esta noche tocaba el regreso a los buenos entrenos. Entre tanta tos, tanta pastilla, tantas preocupaciones relacionadas con la vida extradeportiva (la vida normal, ya sabéis: el trabajo, los mayores, la familia), entre tantas cosas poco agradables, reconforta volver a los entrenos serios y marcarse un baile marchoso con el Paseo Marítimo. Hoy tocaba: tocaba comprobar que, a pesar de la parada técnica y los antibióticos, las cosas siguen más o menos en su sitio. Y para probar y comprobar, una mini prueba de tan sólo 5 kms: pocos, pero qué bien han sabido. 19 minutos que han sabido a gloria: 5 kilómetros a 3'52''. Si la semana sigue su curso como está planeada, quedan todavía dos buenos entrenos de calidad antes de la frontera de los diez días previos a Málaga... No está todo perdido.

lunes, 28 de marzo de 2011

Querer y no poder: una semana para olvidar

Concluyó ayer una semana paréntesis de dudoso gusto... Una semana que, sin duda, tengo que meter en la categoría para olvidar. Una semana estratégica para mis intenciones en la Media de Málaga, echada por la borda... La verdad es que, como corredor, he tenido pocos contratiempos fisiológicos -quitando mi síndrome de la banda iliotibial post maratón de Donosti, apenas recuerdo días en que una lesión o un catarro o una tos o una nariz llena de mocos me hayan impedido entrenar. Sí, he tenido suerte.
Por eso la semana que terminó ayer me ha hecho sentirme aun peor: una simple irritación de la garganta que acaba en una fuerte laringofaringitis. Nada de fiebre pero pocas condiciones respiratorias para hacer florituras. Así, la semana ha sido un cúmulo de caramelos, pastillas varias, tratamientos homeopáticos, infusiones variadísimas, antibióticos... En fin: uno se da cuenta de las grandes posibilidades que ofrecen las enfermedades a la industria farmaceútica. Uno se da cuenta también de lo estresante y lo malo que resulta para el ánimo esa sensación de querer y no poder. Esa indescriptible sensación de que era esta semana pasada y no otra cuando, de cara a Málaga, debería haber estado haciendo los mejores tempos, fartleks, progresivos, series, lo que sea...
Bueno, una visión un poco más edulcorada y optimista de la situación: la semana acabó ayer con un total de... ...Dos días en la piscina, 3600 metros en total y varias ideas clarificadoras que me rondan la cabeza (la más urgente: debo mejorar el rolido)...Un número indefinido de kilómetros de bicicleta urbana, incluyendo la Bicifestación del sábado (un éxito: más de 300 ciclistas urbanos en Almería, la cosa va para arriba en esta ciudad, poquito a poco) ...42 kms de carrera a pie, en tres días, desde el viernes noche.
Viernes: 12 kms a 4'48'' y con mucha mala leche
Sábado: 12 kms a 4'55''
Domingo: 18 kms a 4'43''
No está tan mal la cosa, teniendo en cuenta las circunstancias... Especialmente contento de la tirada larga de ayer tarde: parecía imposible hacer 18 kms, entre los ánimos, el feeling respiratorio y el viento de oeste-suroeste (maldito poniente) con rachas de 60 y tantos km/hora. Parecía imposible pero... Poco a poco nos fuimos animando y ahí que fueron cayendo kilómetros hasta completar una tirada larga progresiva de libro. El entreno, tras una impresionante ceremonia final de toses y expectoraciones, me sirvió para decretar oficialmente el fin de la laringofaringitis y para contemplar las posibilidades que ofrece el poco tiempo útil que queda para preparar Málaga. Ahora, en la mañana del  lunes, me encuentro casi bien del todo y con ganas de exprimir esta semana que acaba de empezar. Ufff, qué alivio: semana nueva.

jueves, 24 de marzo de 2011

KO: laringofaringitis, desánimo y... una de dudas!!

Hasta la visita al médico de un deportista amateur tiene su miga: acabo de venir del médico y no dejo de acordarme de la estrambótica conversación. Mi resistencia a tomar antibióticos, mis explicaciones de que estoy en una semana clave precompetición, mi afonía galopante, la manera en que me miraba el médico como si tuviera delante no sólo a un portento del deporte sino tambien a un portento de la extravagancia. Conclusión de la conversación: que haga lo que quiera, pero que como no me tome los antibióticos voy  a acabar peor de lo que estoy. Segunda conclusión: los antibióticos, junto con la laringofarintigis que me ha dicho que tengo, me van a dejar hecho polvo. Tercera conclusión: qué difícil es todo cuando uno quiere ser superman... Cuarta conclusión: quizás todas estas cuestiones me las tendría que hacer ver por un psicólogo deportivo. O quizás debería escribir más por aquí, que para el caso es como ir al psicólogo...
Bueno, pues el resumen de la situación viene ahora: llevo desde el sábado pasado arrastrándome con dolor de garganta y con ronquera. Pasando de ir al médico e intentando llevar vida normal: claro un aspirante a superman no deja de ir a la piscina, no deja de salir a correr, y, por supuesto, no deja de ir a trabajar: aunque mi trabajo sea dar clase y no tenga voz, he ido religiosamente a clase hasta ayer por la noche.Un proyecto de superman no puede fallarse a sí mismo. Ni a sus alumnos.
Así las cosas, a 17 días para la Media de Málaga, las cosas no pintan del todo bien. Si la semana pasada terminó con unos ridículos 50 kms a medio gas (una tirada larga de 16 kms y algún intento de calidad poco sistemática), a falta de milagros, esta terminará aun peor. Se suponía que esta sería la semana de más kilometraje: pensaba meter un día extra (cinco en total) y llegar a 58-59 kms. Pensaba meter dos o tres días de fartlek o tempo o ritmo de carrera. Pensaba, pensaba.... Tanto pensar, y la laringofaringitis, que tampoco me ha dado fiebre ni me hace sentirme fatal, no me permite estar al cien por cien. En fin, en resumen: si todo va bien, la semana que viene será la única en que pueda entrenar en condiciones para Málaga. La siguiente es la de la carrera por lo que tocará descarga. (Descarga, ¿de qué?) Vamos que mi ritual de mejorar mi tiempo en media, año tras año, en la de Málaga creo que va a interrumpirse este año. No sé. Y aquí el desánimo se está juntando ya con las dudas del título. Dudas y desánimo, hambre y ganas de comer...
Aunque la mayor de mis dudas actualmente tiene que ver con esto...


Sí, ahora no puedo decir que el objetivo no está ahí, que no encuentro un sprint, en buen sitio y en buena fecha, para mi debut en triatlón. Más fácil no podía ser: Almería, el Palmeral, mi adorado Zapillo, en el mes estupendo de junio. Entonces, ¿cómo puedo tener alguna duda? ¿cómo no he hecho ya la inscripción? Pues... lo de siempre: el agua. La verdad es que tengo sensación de haber mejorado algo: ayer, sin embargo, mi monitor me grabó en video. Lo que vi, el resultado, dista mucho de mi ideal natatorio... Y claro, creo que el triatlón dista mucho en cuanto a nivel del tema de las carreras populares: hoy cualquiera se apunta a una carrera, aunque lleve unos ritmos lentorros lentorros. Pero creo que el funcionamiento de los triatlones en España no va por ahí. En fin, si me decido quedan todavía tres meses para mejorar: ¿me inscribo? ¿no me inscribo? Se admiten apuestas... y sugerencias.

sábado, 19 de marzo de 2011

Escuchar nuestro cuerpo

¿Escuchamos nuestro cuerpo lo suficiente? ¿Hacemos caso de las señales que nos manda de vez en cuando reclamando algo más de descanso? Pues creo que, la mayoría de las veces, no. Los deportistas amateurs somos temerarios por naturaleza. Y es que uno lee blogs por ahí y lee montones de historias de lesiones no curadas y amplificadas por la falta de descanso, de resfriados curados a fuerza de rodajes, de malestares varios ignorados por la presión de calendarios y planes omnipotentes. Nos creemos sobrehumanos y, a veces, así nos va. Cualquier deportista profesional pararía ante cualquier síntoma, cualquier señal mínima de que algo no va bien.
¿A qué viene toda esta perorata? Pues un poco a explicar por qué, en vez de en la piscina, estoy aquí en la cocina de mi casa, contemplando la niebla que no acaba de levantar y actualizando el blog. Sí. He pospuesto mi cuarta sesión de piscina de esta semana hasta mañana o hasta cuando sea. Llevo desde el Trail de Cabo de Gata tirando un poco del carro; por fin esta semana volví a salir a correr con cierto garbo y haciendo algo de velocidad (12 kms el miércoles a 4'21'' de promedio, con unos primeros 6 a 4'15'' y con los últimos 6 más lentos y luchando  contral el viento de poniente). Ayer tocaba fartlek, pero salí por la noche y no tenía ganas de volverme loco mirando el reloj: al final, otros 12 kms a ritmo normalito (4'40''). La piscina va con progresivas buenas sensaciones: los drills y los entrenamientos planificados van surtiendo algo de efecto y, además de buenas sensaciones, esta semana he vuelto a bajar mis super marcas acuáticas: 23'27'' en 1000m y 9'10'' en 400m. Voy bajando brazadas y, si estoy inspirado, puedo hacer 28 brazadas por largo; una cantidad de brazadas absurda y elevadísima, pero nada que ver con las 36 habituales hasta hace poco. Bueno, el caso es que los entrenamientos con tabla, pies quietos, triceps, aletas, camiseta y demás tendrán algo que ver en todo esto, pero también cansan más que nadar por nadar, como hacía hasta ahora. Cansancio y un dolor de garganta que me ha molestado esta noche pasada me han hecho, por una vez, escuchar mi cuerpo y quedarme en casa a descansar -sinceramente creo que un entrenamiento cansado o sin ganas o mal cuerpo es mucho peor que un entrenamiento en blanco. Además, la semana que viene y la siguiente serán las dos semanas clave de cara a la Media de Málaga, por lo que quiero afrontarlas con la mejor forma mental y física. Esta tarde veremos qué se puede hacer: espero que las señales y sonidos de mi cuerpo sean mejores que los que he escuchado esta mañana.

domingo, 13 de marzo de 2011

Nadie dijo que fuera fácil -una semana de descarga...

Pues sí, nadie me dijo que fuera a ser fácil todo esto: nadie dijo que fuera fácil nadar mejor, combinar tres disciplinas con la misma pasión con la que practicaba una, usar pedales automáticos, organizar, comprar, lavar equipación para correr-nadar-biciclear; nadie dijo que iba a ser fácil leer todo tipo de manuales sobre entrenamiento y autoentrenamiento, sobre cómo ser un mejor ciclista, cómo ser un mejor corredor, cómo ser un mejor nadador, cómo llegar a ser un triatleta. Nadie dijo que fuera fácil acumular kilómetros al día, a la semana, al mes, al año. Acumular kilómetros y pesas y estiramientos y abdominales y la leche en verso. Aprender sobre alimentación, aprender sobre tantas cosas... Nadie dijo que nada de esto fuera fácil, no. Pero tampoco oí a nadie decir que fuera a ser todo tan difícil. Difícil, a ver si me explico bien, no en el sentido peor del término, pero sí en el sentido de entretenido, de complicado, de reto personal constante.Menos mal que a mi me gustan los retos, que si no... Algo así como las cosas difíciles son las que merecen la pena: es la actitud que hay que tener ante todo este proceso, si no uno es hombre muerto.
Esta semana ha sido una semana difícil: el trail de 29 kms del domingo pasado me dejó absolutamente listo de papeles. Supongo que la distancia, el desnivel y, sobre todo, el terreno (arena, piedra suelta, irregularidades varias) tuvieron su parte en el cansancio que he arrastrado estos días. Espero que fuera eso, pero también he llegado a pensar que el tiempo pasa, los años pasan, todo pasa: si no es en este trail o en esta ocasión, llegará una carrera o una semana en que tardaré cada vez más en recuperarme de las actividades y entrenos exigentes. Bueno, espero tener todavía unos años en que el tiempo me siga perdonando; aun así, he pensado mucho sobre ese tema esta semana. ¿Hasta qué edad uno puede seguir entrenando y mejorando tiempos como si nada? No es la primera vez que me lo pregunto y, supongo que para mucha de la gente que hacemos deporte, es una cuestión un poco tabú; sin embargo, creo que en algún momento hay que ponerla encima de la mesa.
En todo caso, tras dos semanas preparando en serio la Media de Málaga, con la semana del trail acumulando dos buenos días de velocidad y un total de 59 kms, creo que esta tercera semana tocaba descarga. Así que, un poco a la fuerza ahorcan, y un poco por necesidades del calendario, esta semana han tocado cuatro días de piscina y cuatro días de carrera a pie, flojitos, sin ninguna velocidad (sólo con un par de tiradas a 4'40'' y tantos) y con un total de 42 kms. Espero que la bajada de kilómetros y los ritmos regenerativos me ayuden a recuperar mis isquios y mis cuadriceps para esta semana que viene.
En cuanto a la piscina, han salido 5450 metros con natación normal, técnica y aletas. De momento no noto ninguna mejora de tiempos, aunque sí he conseguido reducir brazadas y empezar a entender verdaderamente dentro del agua conceptos como 'deslizar' o 'coger agua'. En cuanto a la bici, la lluvia y mi deplorable estado de piernas me hicieron desaprovechar una ocasión de salir ayer en grupo. Pocas ocasiones de salir con más gente, así que si se vuelve a repetir la oferta, el sábado o domingo que viene no puedo buscarme excusa. Las cosas difíciles son incompatibles con las excusas...